Las dos familias de métodos
Casi todo lo que se usa para valorar una empresa cae en una de estas dos categorías:
1PER (Precio/Beneficio)
Cuántas veces pagas el beneficio anual. El múltiplo más usado y también el más simplista — no dice nada del crecimiento ni de la deuda.
2EV/EBITDA
Compara el valor total de la empresa (incluida su deuda) con su beneficio operativo. Más justo que el PER para comparar empresas con estructuras de deuda distintas.
3P/B (Precio/Valor contable)
Compara el precio con el patrimonio neto de la empresa. Útil en bancos y aseguradoras, menos en empresas de servicios o tecnología con pocos activos físicos.
4Descuento de flujos de caja (DCF)
Proyecta el dinero que generará la empresa en los próximos años y lo trae a valor presente. Tan bueno como las suposiciones que metas dentro — "basura entra, basura sale".
5Comparables
Mirar a qué múltiplo cotizan empresas parecidas del mismo sector. Rápido, pero asume que el mercado ya valora bien a esas otras empresas — no siempre es cierto.
6Valor intrínseco vs precio de mercado
El precio es lo que marca la bolsa hoy. El valor intrínseco es lo que tú (o tu modelo) crees que vale de verdad. Invertir con criterio es buscar diferencias grandes entre ambos.
7Margen de seguridad
Comprar con un descuento respecto a tu estimación de valor, para que si te equivocas un poco, no pierdas dinero. Cuanta más incertidumbre, mayor margen conviene exigir.
8Errores comunes al valorar
Extrapolar el crecimiento actual para siempre, ignorar la deuda, comparar empresas de sectores distintos, o enamorarse de la empresa y ajustar el modelo para que "salga bien".