Las reglas que más importan
1Diversificación
Repartir el dinero entre inversiones distintas para que un problema puntual en una no arrastre a toda la cartera. La herramienta de reducción de riesgo más básica y más efectiva.
2Tamaño de posición
Cuánto dinero metes en cada inversión individual. Meter demasiado en una sola idea, por buena que parezca, multiplica el daño si te equivocas.
3Correlación entre activos
Si dos inversiones suben y bajan siempre juntas, tenerlas ambas no diversifica realmente. Diversificar de verdad es combinar activos que no se mueven igual.
4Volatilidad vs riesgo real
Que el precio suba y baje mucho no siempre significa que vayas a perder dinero a largo plazo. El riesgo real es la posibilidad de una pérdida permanente, no un susto temporal.
5Horizonte temporal
Cuanto más tiempo puedas mantener una inversión, más riesgo de volatilidad puedes permitirte asumir — tienes tiempo de recuperarte de las caídas.
6Perfil de riesgo personal
No todo el mundo puede (ni debe) asumir el mismo riesgo. Depende de tu edad, tus ingresos, tu colchón de ahorro y, sobre todo, de si vas a poder dormir tranquilo con las caídas.
7Los límites del stop loss
Vender automáticamente si el precio cae un % determinado. Protege de pérdidas grandes, pero también puede sacarte de una buena inversión por una caída temporal sin sentido.